Esta granola sin azúcar no se armó horneando copos con miel. Son siete ingredientes sueltos: copos de maíz, sarraceno inflado, almendras, pasas y tres semillas. Queda grano por grano, se espolvorea parejo y el único dulzor que tiene lo pone la fruta.
La diferencia no está en lo que le agregaron: está en lo que decidieron no ponerle.
Los trozos compactos de una granola clásica existen porque el azúcar fundido pega los copos. Sin jarabe no hay bloque: cae suelta de la cuchara y se reparte pareja sobre lo que le pongas debajo.
El único ingrediente dulce de la mezcla es la pasa de uva, y aparece de a ratos. El resto es maíz, sarraceno, almendra y semillas, así que el sabor de fondo es tostado y seco en vez de acaramelado.
El copo de maíz cruje y se rinde rápido; el sarraceno inflado es más liviano y aguanta más en el líquido; la almendra da el mordisco duro. Tres texturas conviviendo en la misma cucharada.
Una granola dulce arriba de una crema de calabaza es un desastre. Esta no: funciona como crocante sobre sopas, purés y ensaladas, y reemplaza a los croutones sin necesidad de hacer nada.
No hace falta preparación. Solo elegir el momento y el acompañante.
Yogur natural, leche, bebida vegetal o fruta cortada. Como no aporta dulzor propio más allá de la pasa, funciona bien con una base que ya sea ácida, como un yogur sin endulzar.
Va encima y en el momento de servir, nunca mezclada de antemano. Si la dejás reposando en el líquido, el copo de maíz se ablanda antes que el resto y perdés la mitad del crujido.
Espolvoreala sobre una crema de calabaza, un puré de coliflor o una ensalada de hojas verdes con palta. Cumple el papel del crocante sin el dulzor que arruinaría el plato.
Diez minutos, sin horno y sin harina. El crocante ya viene hecho.
2 manzanas en cubos · una nuez de manteca o una cucharada de aceite de coco · una cucharadita de canela · un chorrito de agua · granola para cubrir · yogur natural para servir.
Derretí la materia grasa en una sartén, sumá la manzana y la canela y cociná a fuego medio ocho minutos, revolviendo. Cuando empiece a pegarse, agregá el agua y raspá el fondo. Cuando la fruta esté blanda pero entera, apagá. Serví en compoteras, coroná con la granola justo antes de llevar a la mesa y sumá una cucharada de yogur.
| Marca | Natural Seed |
| Ingredientes | Copos de maíz sin azúcar, pasas de uva, sarraceno integral inflado, almendras, semillas de lino, sésamo y girasol |
| Textura | Suelta, sin trozos aglomerados |
| Porción sugerida | Dos cucharadas soperas |
| Usos | Desayuno, merienda, coberturas dulces y crocante de platos salados |
| Envase | Bolsa con cierre resellable |
| Conservación | Envase bien cerrado, en lugar fresco y seco |
Datos publicados por Natural Seed para este producto.
| Azúcar refinada | No se utiliza en la elaboración |
| Miel | No contiene |
| Lactosa | No contiene |
| Grasas trans | No contiene |
| Colesterol | No contiene |
| Fibra alimentaria | 2,2 g por porción |
| Apto veganos | Declarado por el fabricante |
No lleva avena. La base son copos de maíz sin azúcar y sarraceno integral inflado, que es lo que le da el crujido. Por eso funciona para quien busca una granola distinta de las tradicionales, que casi siempre se arman sobre copos de avena aglomerados con miel o jarabe.
Siete ingredientes y nada más: copos de maíz sin azúcar, pasas de uva, sarraceno integral inflado, almendras, semillas de lino, semillas de sésamo y semillas de girasol. El fabricante declara que no se usa azúcar refinada ni miel en su elaboración y que el producto no contiene lactosa ni grasas trans.
Porque los clusters de una granola clásica se forman con jarabe o miel: el azúcar se funde en el horno y pega los copos entre sí. Sin ese ingrediente no hay pegamento, así que queda suelta, grano por grano. Se sirve con cuchara, se espolvorea parejo y se dosifica mucho mejor.
En dulce, sobre yogur, leche, fruta cortada, licuados o helado, y como cubierta de crumbles y tortas. En salado rinde igual de bien: espolvoreada sobre puré de calabaza, sopas crema, ensaladas de hoja verde o palta. Al no ser dulce empalagosa, no pelea con nada de lo que tenga debajo.
El fabricante la declara apta para veganos. Los siete ingredientes son de origen vegetal y no interviene miel en la elaboración, que suele ser el punto que descarta a la mayoría de las granolas del mercado. Ante cualquier duda puntual, la etiqueta del envase es la referencia final.
En su envase con cierre, bien apretado para sacar el aire, en lugar fresco y seco. La humedad es la única enemiga: alcanza con dejarlo abierto un día de lluvia para que pierda el crujido. Si eso pasa, cinco minutos de horno suave sobre una placa y vuelve a estar como el primer día.
Tenela en la alacena para el desayuno de la semana y para coronar cualquier plato que necesite crocante, dulce o salado.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los datos de composición corresponden a los declarados por el fabricante y pueden variar según el lote. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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