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Los garbanzos secos son la legumbre más terca de la olla: aguantan el hervor largo y salen enteros, con la piel intacta y el interior cremoso. Por eso sirven igual para un guiso de invierno, para un hummus y para una ensalada fría. Acá los vendemos a granel, para que lleves la cantidad que de verdad vas a cocinar.
Cuestan menos por plato, controlás vos el punto de cocción y la sal, y el líquido que sueltan sirve para cocinar.
Su piel firme lo sostiene aunque lo dejes una hora larga en el fuego. Es la legumbre que podés revolver sin miedo a que se te convierta en puré.
Por fuera aguanta, por dentro se vuelve harinoso y cremoso. Esa doble textura es lo que hace posible el hummus y el falafel.
El líquido espeso de la cocción se llama aquafaba y se bate a punto nieve como una clara. Ninguna otra legumbre lo hace igual de bien.
En guiso, en puchero, tostado al horno o en ensalada con cebolla y limón. Frío no se apelmaza: queda suelto en el plato.
Tres etapas y una regla: la sal y el ácido van al final, nunca al principio.
Enjuagá el grano y cubrilo con agua fría en abundancia, tres partes de agua por una de garbanzo. Dejalo de 8 a 12 horas. Va a duplicar su tamaño, así que usá un recipiente grande. Tirá esa agua y volvé a enjuagar.
A diferencia de otras legumbres, el garbanzo se suma cuando el agua está por romper el hervor. El cambio brusco de temperatura le endurece la piel. Sumá una hoja de laurel y nada de sal todavía.
Fuego bajo y constante: de 1 hora y media a 2 horas en olla común, de 20 a 25 minutos en olla a presión. Salá cuando el grano ya ceda entre los dedos. El tomate y el limón, también al final.
El truco no es la procesadora: es cocinar el garbanzo de más y procesarlo todavía tibio.
250 g de garbanzos secos ya remojados · 1 cucharadita de bicarbonato · 3 cucharadas de pasta de sésamo · el jugo de 1 limón · 1 diente de ajo · aceite de oliva · comino · sal · un poco del agua de cocción.
Cociná los garbanzos con el bicarbonato hasta que se pasen de tiernos: tienen que deshacerse al apretarlos. Guardá una taza del agua. Procesalos tibios con la pasta de sésamo, el ajo, el limón y el comino, agregando agua de cocción de a chorritos hasta que quede sedoso. Salá, serví con un hilo de oliva y pimentón.
| Presentación | A granel, fraccionado en el local |
| Remojo previo | 8 a 12 horas en agua fría |
| Proporción de remojo | 3 partes de agua por 1 de grano |
| Cocción en olla común | 90 a 120 minutos |
| Cocción en olla a presión | 20 a 25 minutos |
| Rendimiento | Multiplica por 2 a 2,5 su peso |
| Porción sugerida | 60 a 80 g en seco por persona |
| Conservación | Frasco cerrado, fresco, seco y sin luz |
Valores aproximados sobre grano seco, antes de la cocción.
| Energía | 360 kcal |
| Proteínas | 19 g |
| Carbohidratos | 61 g |
| Fibra alimentaria | 15 g |
| Grasas totales | 6 g |
| Hierro | 6,8 mg |
| Magnesio | 122 mg |
| Potasio | 875 mg |
| Folato (vitamina B9) | 185 µg |
Entre 8 y 12 horas, en agua fría y en abundancia. Los garbanzos secos absorben mucho: duplican su tamaño y necesitan al menos el triple de agua que de grano. Si te olvidaste la noche anterior, hervilos 2 minutos y dejalos reposar tapados 1 hora. Ese remojo rápido no reemplaza del todo al largo, pero salva la comida.
En olla común, entre 1 hora y media y 2 horas después del remojo. En olla a presión, de 20 a 25 minutos desde que la válvula empieza a girar. Sin remojo previo el tiempo en presión sube a 35 o 40 minutos y el grano queda más irregular.
De 60 a 80 gramos de garbanzo seco por persona en un plato principal. Rinden entre dos y dos veces y media su peso una vez cocidos, así que 70 gramos secos terminan siendo unos 160 gramos en el plato.
Casi siempre por la sal o el ácido agregados demasiado temprano. El tomate, el vinagre y el limón endurecen la piel del garbanzo y frenan la cocción. Sumalos recién cuando el grano ya esté tierno. Un remojo corto o el agua muy dura también influyen.
Con comino, pimentón, ajo, laurel y limón, que son sus compañeros clásicos de un lado y del otro del Mediterráneo. Va bien con espinaca, calabaza, cebolla y huevo duro. Con arroz o trigo burgol arma un plato de proteína vegetal completa.
Los secos, en frasco cerrado, en lugar fresco y seco, lejos de la luz. Cuanto más viejo el grano, más tarda en ablandarse. Los ya cocidos aguantan de 4 a 5 días en heladera en recipiente hermético, cubiertos con su líquido, y hasta 6 meses en freezer.
Fraccionamos a granel, así comprás lo justo para la semana o para el frasco entero. Guardalos secos, remojá la noche anterior y tenés hummus, guiso o ensalada resueltos.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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